LA CALIDAD, UN COMPONENTE CLAVE EN UN SISTEMA DE SALUD UNIVERSAL

A continuación, se presenta la traducción del texto original del artículo de los autores más adelante mencionados realizado por el equipo del comité editorial de MD&CO Consulting Group. Esta traducción se realiza con fines académicos para promover la revisión de la literatura disponible sobre el tema. Se advierte que la traducción puede presentar notas realizadas por el traductor con el objetivo de facilitar la comprensión del documento y disipar ambigüedades que puedan existir por las diferencias en los idiomas.

Berwick, D. Snair, M. & Nishtar, S. (2018) Crossing the global health care quality chasm A key component of universal Health coverage.  American Medical Association. Recuperado de: https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2701790?utm_source=silverchair&utm_medium=email&utm_campaign=article_alert-jama&utm_content=olf&utm_term=083118

LMICS son los países de ingresos medios y bajos por sus siglas en ingles. Berwick explica en este artículo que, en estos países, entre 5.7 y 8.4 millones de personas mueren por fallas en la atención médica. Ese factor, más las incapacidades generadas por dichas fallas suman 1.4 trillones de dólares al año. Es difícil cuantificar la calidad debido a la escasez de datos, la falta de medidas estandarizadas y la poca investigación en la calidad de las intervenciones. Los países con altos ingresos tienen experiencias similares en términos de mortalidad, incapacidad y costos innecesarios debido a la fragmentación de la atención, la mala distribución de los recursos y el enfoque en los centros de atención en lugar de los pacientes. El 15% de todos los costos en los países de medios y bajos recursos pueden atribuirse a daños causados por efectos secundarios.

En el 2001, el instituto de medicina publicó un reporte de la calidad del sistema de salud en Estados Unidos. El reporte documenta que hay 6 errores en 6 dimensiones de calidad: seguridad, efectividad, atención centrada al paciente, puntualidad, eficiencia y equidad.

NASEM (Academia nacional de ciencia, ingeniería y medicina) ha elaborado reportes donde se concluye que, si no se corrigen los errores en la calidad de los servicios de salud ofrecidos, especialmente en los LMCI, la cobertura de salud universal dará acceso a muchas personas, pero puede ser más el daño que el beneficio ofrecido. El reporte adopta principios fundamentales de diseño y factores humanos; La idea es ubicar al paciente en el centro del modelo. Las recomendaciones del reporte son:

·        Transparencia.

·        Modelo de atención: co-diseñar con los usuarios, trabajadores y comunidades. La atención preventiva, que la atención refleje los valores sociales.

·        Medicina basada en la evidencia: que los profesionales de la salud basen las decisiones en evidencia clara, reciban retroalimentación continua y se fomente el aprendizaje permanente.

Este sistema idealizado propuesto por NASEM, empodera a los trabajadores a resolver problemas primordiales e integra en este proceso al paciente. La adherencia a estos principios sustenta un sistema de salud evolutivo que aprende de éxitos y fracasos y sigue innovando. Esta cultura demanda liderazgo, compromiso, colaboración y retroalimentación continua para actualizar políticas, protocolos y sistemas.

Para asegurar la mejora en calidad del servicio hay mecanismos financieros como la acreditación, las compras estratégicas y el pago por resultados. Mecanismos políticos y tecnológicos que permiten optimizar los recursos e involucrar a los pacientes y comunidades en el diseño del sistema. También hay mecanismos técnicos, como el apoyo en la decisión clínica, campañas de concientización y capacitación.

En china 38.000 centros de atención implementaron WECHAT, una aplicación como WhatsApp, esta ha impactado positivamente problemáticas de fragmentación y tiempos de espera. Estos cambios tecnológicos, al igual que la expansión de redes de comunidades más informadas, puede ayudar a tener modelos más anticipativos, enfocados en la persona y la prevención.

El autor sostiene que en algunos países no se podrán implementar estas tecnologías, dado a la falta de regulación para garantizar la seguridad del paciente y alcanzar la equidad. Otros factores que no facilitan la implementación de estos cambios.