La confianza entre las entidades del sector salud y las diferentes organizaciones sociales.

A continuación, se presenta la traducción del texto original del artículo de los autores más adelante mencionados realizado por el equipo del comité editorial de MD&CO Consulting Group. Esta traducción se realiza con fines académicos para promover la revisión de la literatura disponible sobre el tema. Se advierte que la traducción puede presentar notas realizadas por el traductor con el objetivo de facilitar la comprensión del documento y disipar ambigüedades que puedan existir por las diferencias en los idiomas.

Prabhjot, S., et al. (2019). Trust Between Health Care and Community Organizations. Journal of American Medical Association. doi:10.1001/jama.2019.1211

El desarrollo de alianzas efectivas entre las entidades del sector salud y las organizaciones sociales, como los departamentos de salud pública y los servicios sociales, es una prioridad importante en la actualidad, pues se reconoce que las necesidades de la comunidad, como lo es la vivienda y los diferentes aspectos de sanidad, afectan la salud de las personas. Además, el cambio hacia la atención basada en valor y los modelos innovadores de contratación enfocan su atención en las necesidades de la comunidad, así como existe un enfoque en construir una sociedad más sana que promueve una mejora constante en la salud sus habitantes.

Las organizaciones del sector salud necesitan tener una relación de confianza con las comunidades para alcanzar mejores resultados. Las organizaciones comunitarias pueden no tener recursos, sin embargo, ellos tienen otros activos como la relación de confianza y a largo plazo entre sus miembros, la experiencia en alianzas entre diferentes sectores y las herramientas para generar un cambio político. No obstante, las organizaciones del sector salud han creado alianzas sin considerar factores como, los procesos preexistentes en estas organizaciones, el efecto desproporcionado de poder, o las necesidades y activos de las organizaciones sociales y sus miembros; afectando así la confianza y la disposición a crear alianzas.

La confianza es un concepto con varios niveles que incluyen características psicológicas, comportamientos interpersonales y factores institucionales. El artículo se enfoca en la confianza basada en la institución, mientras reconoce que esta confianza se compone de dos factores, la confianza en estructuras y en situaciones. La confianza en las estructuras significa que los acuerdos son respetados, y la confianza en las situaciones significa que el proceso de interacción es gobernado por normas comunes. La colaboración en una comunidad requiere ir más allá de lo transaccional. Por ejemplo, en Cambridge se creó un programa para la disminución del asma infantil, el cual requirió un trabajo en conjunto entre las entidades de atención primaria, las escuelas, las entidades de salud pública, y las entidades de sanidad. Como resultado hubo una reducción de visitas a urgencias en un 50% y de las hospitalizaciones en un 45% de 2002 a 2009.

Para liderar en conjunto es necesario identificar lo que es importante para cada uno de los stakeholders, identificar valores comunes, intereses y activos, ser claro acerca del nivel de colaboración, desarrollar acuerdos y normas para la colaboración, desarrollar mecanismos para resolver conflictos y asignar responsabilidades.

La colaboración puede ser exitosa cuando los socios se toman el tiempo de entenderse mutuamente, entender las razones generaron la alianza y su importancia, entender los retos que se han encontrado en el camino y reconocer lo que necesitan de los demás para ser exitosos. Identificar los valores comunes, los intereses y los activos requiere un entendimiento de los riesgos, incentivos, responsabilidades y recursos compartidos. También hay que entender que con el tiempo todos estos factores también pueden cambiar.

Este proceso requiere una inversión en la alianza durante el tiempo, la confianza no es solo establecida, necesita ser continuamente construida. Adicionalmente, la dinámica de poder como el poder económico de las instituciones en las comunidades debe ser reconocida y mitigada. Ser explícito acerca del nivel de colaboración esperada de cada organización también es esencial.

La confianza en las estructuras significa que los acuerdos se honran, y la confianza en las situaciones significa que el proceso de interacción es gobernado por normas comunes. Si las partes no tienen claro el nivel de compromiso, la diferencia en las expectativas puede generar desconfianza. 

Liderar por resultado, requiere tener a las personas trabajando en pro de una visión común, considerando a todos como responsables para el desarrollo del plan y poniéndose de acuerdo con los objetivos. Adicionalmente, los miembros que tienen experiencia específica en la resolución del problema que el grupo está tratando de resolver, ayuda a promover un ambiente entre los miembros. Estos miembros pueden ayudar a que los demás estén enfocados y ayudar al grupo a tomar decisiones con base en lo que funciona para la comunidad; mitigando luchas de poder dentro de los miembros del grupo.

En conclusión, las organizaciones del sector salud que generan alianzas con las diferentes organizaciones sociales, de manera que promuevan la confianza, pueden tener mayor influencia, mejorando la vida de las personas y las comunidades.