Balance entre tecnología y el cuidado de la salud -

A continuación, se presenta la traducción del texto original del resumen de artículos relacionados y publicados en la sección de Reinventando el cuidado de la salud del HBR, de los autores a continuación mencionados. Traducción realizada por el equipo del comité editorial de MD&CO Consulting Group. Esta traducción se realiza con fines académicos para promover la revisión de la literatura disponible sobre el tema. Se advierte que la traducción puede presentar notas realizadas por el traductor con el objetivo de facilitar la comprensión del documento y disipar ambigüedades que puedan existir por las diferencias en los idiomas.

Morse, Gardiner., et al. (2019, julio). Balancing High Touch and High Tech Care. Harvard Business Review. Recuperado de: https://hbr.org/2019/06/how-bots-will-change-the-doctor-patient-relationship.

https://hbr.org/2019/06/what-ai-app-stores-will-mean-for-radiology

La tecnología médica ha traído grandes beneficios, sin embargo, también presenta algunas desventajas. La tecnología, incrementa los costos y la complejidad sin necesariamente mejorar la atención. Por otra parte, la implementación de la tecnología beneficia principalmente al paciente, pues se cambia el paradigma de tratar a las personas cuando se enferman a una atención más preventiva.

Moni Miyashita y Michael Brady de la consultora de innovación Innosight, reportan una serie de programas que por medio del uso de herramientas tecnológicas permiten monitorear la salud del paciente de manera remota y así mismo, permiten que los proveedores de salud proporcionen una atención preventiva. En un programa piloto del Servicio Nacional de Salud, un grupo de pacientes dados de alta en el sur este de Inglaterra, usaron una pulsera con wifi que monitorea la respiración, presión sanguínea y otros signos vitales. Los datos se envían en tiempo real y son disponibles a los prestadores de atención con alertas cuando es necesario intervenir. El programa ha potenciado la adherencia a los tratamientos a un 96% y reducido los altos costos de las visitas a las salas de emergencia, readmisiones y visitas en casa.

La inteligencia artificial muestra otros beneficios en otras áreas, como en radiología diagnostica en casos donde ha demostrado tener mejores resultados que los especialistas, identificando cáncer en las lecturas de mamografías. Sin embargo, esta es confiable solo en casos específicos, por ejemplo, cuando se busca una patología especifica en una sola imagen. Parte de la solución según Woojin Kin and Karen Holzberg, explica el autor, son las tiendas de aplicaciones para algoritmos médicos. Las cuales pueden promover la adopción de inteligencia artificial en radiología. Así como mejorar los resultados y diagnósticos, los algoritmos pueden, además, aliviar el burnout de los radiólogos, automatizando tareas rutinarias, proporcionando chequeos que buena calidad y priorizando las tareas.

La tecnología analítica también puede buscar en las historias clínicas de los pacientes y otras bases de datos para reconocer grandes poblaciones. Laura Jacobson y otros colegas de los hospitales de New York describen que con el uso de analítica se identificaron más de 20,000 personas sin hogar dentro del millón de personas que hacen parte del sistema. Esto permitió a los médicos proactivamente brindar atención y conectar a las personas con ayuda legal, hogar, alimentación y otros apoyos.

Sin embargo, una de las preocupaciones es que la tecnología puede interferir en la relación entre pacientes y médicos. David Asch, el director del centro de innovación en salud de la universidad de Pensilvania, y otros coautores tienen un punto de vista diferente. No hay razón técnica, para que condiciones de salud comunes como presión alta, diabetes y colesterol alto no puedan ser manejados por un BOT y supervisado por una enfermera, con la asistencia de un médico solo cuando sea necesario. Esto puede mejorar la relación entre el paciente y el medico permitiendo a los médicos enfocarse en casos urgentes.

TELEMEDICINA, TAMBIÉN UNA HERRAMIENTA PARA EL MEDICO DE FAMILIA.

A continuación, se presenta el resumen del texto original del artículo del autor más adelante mencionado realizado por el equipo del comité editorial de MD&CO Consulting Group. Este resumen se realiza con fines académicos para promover la revisión de la literatura disponible sobre el tema.

Prados Castillejo, J. A. (2013) Telemedicina, una herramienta también para el médico de familia. El Sevier España S.L. Recuperado de http://dx.doi.org/10.1016/j.aprim.2012.07.006

La telemedicina es una herramienta cuyo objetivo es brindar un mayor acceso a servicios de salud, para personas en zonas rurales o en países en desarrollo. Existen varias definiciones para la telemedicina, la Organización Mundial de la Salud[1] en el 2012 la definió como:

“Aportar servicios de salud donde la distancia es un factor crítico, por cualquier profesional de la salud, usando las nuevas tecnologías de la comunicación para el intercambio valido de la información en el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de enfermedades o lesiones, investigación y evaluación, y educación continuada de los proveedores de salud, todo con el interés de mejorar la salud de los individuos y sus comunidades.”

Por otra parte, el concepto de la e Health es mucho más amplio y se refiere no solo a la prestación de servicios de salud sino también a la parte de la información y manejo de la información.

Las aplicaciones de la telemedicina se ubican en diferentes categorías: procesos asistenciales, apoyo a la continuidad asistencial, información al usuario, formación de profesionales. Según la Organización Mundial de la Salud[2] en un informe realizado en 114 países en 2010, el 30% de estos ya tenían una agencia para el desarrollo de la telemedicina. El autor afirma: “Todas las comunidades autónomas tienen desarrollos en estas tecnologías, transmitiendo la mayor parte de información relevante vía online (historia clínica, las recetas, etc.), incorporando elementos como la analítica o la radiología o poniendo en marcha proyectos concretos de teledermatología, tele consulta y teleasistencia”.

Se está trabajando en la interoperabilidad, que se refiere a la integración entre los servicios rutinarios en los diferentes entornos.  Por tal razón, se estima que se requerirá un mayor acceso en zonas geográficas remotas y aisladas, con una mejor comunicación entre la atención primaria y los especialistas hospitalarios; y en los sistemas de urgencias y emergencias sanitarias.

Sin embargo, la telemedicina no ha alcanzado aún su potencial, hay mucha resistencia para adoptar estas tecnologías incluso cuando en su día a día ya muchas personas la utilizan (historias digitales, transmisión de exámenes de laboratorio, etc). Además de la resistencia del personal, existen otros riesgos para su implementación y continuidad; la necesidad de formación previa, la necesidad de protocolos, la normalización del programa, el desarrollo tecnológico, la aceptación por parte de clínicos y pacientes.

Por tal razón los administrativos deben generalizar los proyectos de telemedicina, y tomar un papel activo en la puesta en marcha del proyecto; los médicos deben darle una oportunidad a la herramienta, probándola y comprobando por si mismos su utilidad en el día a día.

[1]-[2] WHO (World Health Organization). Telemedicine. Opportunities and developments in member states. Report on the second global survey on eHealth. Global Observatory for eHealth Series. Volume 2 WORLD HEALTH ORGANIZATION (2010) [revisado abril 2019] Disponible en: https://www.who.int/goe/publications/goe_telemedicine_2010.pdf