Innovación

Tratando personas, no síntomas.

A continuación, se presenta la traducción del texto original del artículo de los autores más adelante mencionados realizado por el equipo del comité editorial de MD&CO Consulting Group. Esta traducción se realiza con fines académicos para promover la revisión de la literatura disponible sobre el tema. Se advierte que la traducción puede presentar notas realizadas por el traductor con el objetivo de facilitar la comprensión del documento y disipar ambigüedades que puedan existir por las diferencias en los idiomas.

Griffiths, Steve. (2019). Treating People, Not Symptoms. Harvard Business Review 97 (3) pg. 129. https://subscribe.hbr.org

Como diferentes factores sociales y la información del consumidor brindan un nuevo enfoque en el sector salud.

Es complejo analizar los factores que inciden en la salud de una persona. En algunos casos, se comienza a analizar estos factores con la historia clínica de los pacientes. Durante mucho tiempo la información proporcionada por las reclamaciones de las aseguradoras eran la única fuente para obtener una idea de la atención prestada a nivel poblacional. Estas reclamaciones brindaban información de quien recibió la atención, que servicio requirió y con qué frecuencia.

A mediados de los 2.000 la situación empezó a cambiar. La incorporación de las historias clínicas electrónicas proporciono a los médicos una manera integrada de documentar la atención prestada al paciente dentro de la organización. La historia clínica electrónica y la habilidad de compartir diferentes aspectos de esta, ayudó a reducir errores de prescripción mejorando la efectividad.

Durante los últimos 7 a 10 años la industria ha empezado a combinar datos clínicos y de reclamaciones para crear historiales longitudinales de pacientes atreves de múltiples sistemas de salud; esta situación permite realizar analítica de datos para identificar patrones, predicciones y sobre los pacientes que requieren las intervenciones clínicas. Sin embargo, hay una gran laguna de información y solo comprendemos el 40% de los datos. Diferentes investigaciones muestran que podemos mejorar el entendimiento de la información analizando los factores sociales que nos permiten personalizar la atención.

 En otras palabras, información como horas de sueño y años de educación son tan importantes como oros datos cualitativos tales como dieta, ocupación y exposición al tabaco. Integrar estos factores genera una analítica de datos más completa y con mayor precisión de predicción, lo que significa que se pueden diseñar programas de atención especializados que tomen en cuenta factores como preferencias de consumo, tendencia de utilización de diferentes formas de comunicación vía telefónica, email o aplicaciones en dispositivos. Desde el punto de vista comunitario se tienen en cuenta más de 100 indicadores sobre el estado de salud, el bienestar, los factores sociales y la calidad de la atención en salud a lo largo de 300 puntos geográficos en Estados Unidos. Esta información brinda un análisis más completo de la salud de la comunidad empoderando a los diferentes actores a tomar acción para minimizar los factores de riego para la salud de los individuos y desarrollar programas de investigación innovadores.

Construir un ecosistema en salud requiere que se analice información de las historias clínicas, reclamaciones y factores sociales desde un enfoque individual y al nivel de la comunidad. El siguiente nivel en minimizar los riesgos para la salud de los individuos, viene del análisis de la información brindada por los mismos consumidores. Usados de manera apropiada, el Internet de las cosas puede brindar mucha información acerca de la salud diaria de la persona y permite a los profesionales de la salud personalizar la atención y crear estrategias para reforzar elecciones más saludables en los consumidores. Los empleadores reconocen el valor del Internet de las cosas y muchos están incluyendo diferentes dispositivos en los planes de beneficios; logrando ahorros de hasta $222 USD dólares por persona cada año.

Mejorar los indicadores de salud requiere tratar a las personas, no a los síntomas, los servicios de salud requieren un análisis integral y comprensivo que vaya más allá de la información de las historias clínicas para así poder servir de mejor manera a la comunidad brindando una atención completa y controlando los costos.

TELEMEDICINA, TAMBIÉN UNA HERRAMIENTA PARA EL MEDICO DE FAMILIA.

A continuación, se presenta el resumen del texto original del artículo del autor más adelante mencionado realizado por el equipo del comité editorial de MD&CO Consulting Group. Este resumen se realiza con fines académicos para promover la revisión de la literatura disponible sobre el tema.

Prados Castillejo, J. A. (2013) Telemedicina, una herramienta también para el médico de familia. El Sevier España S.L. Recuperado de http://dx.doi.org/10.1016/j.aprim.2012.07.006

La telemedicina es una herramienta cuyo objetivo es brindar un mayor acceso a servicios de salud, para personas en zonas rurales o en países en desarrollo. Existen varias definiciones para la telemedicina, la Organización Mundial de la Salud[1] en el 2012 la definió como:

“Aportar servicios de salud donde la distancia es un factor crítico, por cualquier profesional de la salud, usando las nuevas tecnologías de la comunicación para el intercambio valido de la información en el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de enfermedades o lesiones, investigación y evaluación, y educación continuada de los proveedores de salud, todo con el interés de mejorar la salud de los individuos y sus comunidades.”

Por otra parte, el concepto de la e Health es mucho más amplio y se refiere no solo a la prestación de servicios de salud sino también a la parte de la información y manejo de la información.

Las aplicaciones de la telemedicina se ubican en diferentes categorías: procesos asistenciales, apoyo a la continuidad asistencial, información al usuario, formación de profesionales. Según la Organización Mundial de la Salud[2] en un informe realizado en 114 países en 2010, el 30% de estos ya tenían una agencia para el desarrollo de la telemedicina. El autor afirma: “Todas las comunidades autónomas tienen desarrollos en estas tecnologías, transmitiendo la mayor parte de información relevante vía online (historia clínica, las recetas, etc.), incorporando elementos como la analítica o la radiología o poniendo en marcha proyectos concretos de teledermatología, tele consulta y teleasistencia”.

Se está trabajando en la interoperabilidad, que se refiere a la integración entre los servicios rutinarios en los diferentes entornos.  Por tal razón, se estima que se requerirá un mayor acceso en zonas geográficas remotas y aisladas, con una mejor comunicación entre la atención primaria y los especialistas hospitalarios; y en los sistemas de urgencias y emergencias sanitarias.

Sin embargo, la telemedicina no ha alcanzado aún su potencial, hay mucha resistencia para adoptar estas tecnologías incluso cuando en su día a día ya muchas personas la utilizan (historias digitales, transmisión de exámenes de laboratorio, etc). Además de la resistencia del personal, existen otros riesgos para su implementación y continuidad; la necesidad de formación previa, la necesidad de protocolos, la normalización del programa, el desarrollo tecnológico, la aceptación por parte de clínicos y pacientes.

Por tal razón los administrativos deben generalizar los proyectos de telemedicina, y tomar un papel activo en la puesta en marcha del proyecto; los médicos deben darle una oportunidad a la herramienta, probándola y comprobando por si mismos su utilidad en el día a día.

[1]-[2] WHO (World Health Organization). Telemedicine. Opportunities and developments in member states. Report on the second global survey on eHealth. Global Observatory for eHealth Series. Volume 2 WORLD HEALTH ORGANIZATION (2010) [revisado abril 2019] Disponible en: https://www.who.int/goe/publications/goe_telemedicine_2010.pdf

 


 

ESTUDIO DE MERCADO: CASO HARVARD

A continuación, se presenta la traducción del texto original del artículo de los autores más adelante mencionados realizado por el equipo del comité editorial de MD&CO Consulting Group. Esta traducción se realiza con fines académicos para promover la revisión de la literatura disponible sobre el tema. Se advierte que la traducción puede presentar notas realizadas por el traductor con el objetivo de facilitar la comprensión del documento y disipar ambigüedades que puedan existir por las diferencias en los idiomas.

Schulman, K. & Cheek, C. (2017) From mHealth hackathonto reality: diabetes care. Harvard Business Review. Recuperado de https://hbr.org/product/from-mhealth-hackathon-to-reality-diabetes-care/317105-PDF-ENG

Un grupo de profesionales de diferentes disciplinas y universidades en los Estados Unidos se reunieron en un hackathon en Charlotte para crear una aplicación móvil en salud. El grupo analizó los siguientes aspectos del mercado:

 

1.      Los factores de salud considerados por los programadores con respecto a las bases de datos.

2.      La estrategia de fidelización de usuarios.

 

Con respecto a los factores de salud analizados se crearon y definieron las siguientes categorías: actividad física (introducir ejercicio diario realizado), nutrición y calorías (Introducir información adicional), educación en salud (informativo), manejo del estrés (herramientas e información), sueño (herramientas), salud mental (información), cesación de tabaquismo (herramientas e información), manejo del dolor (herramientas e información) entre otros.

Con respecto a la estrategia de fidelización analizaron el método para lograr cautivar a los usuarios o pacientes y generar cambios en su comportamiento, las categorías y definiciones son: cambio en el ambiente personal (funciones que afectan nuestros sentidos como imágenes y sonidos para promover bienestar), apoyo social (interactuar con otros usuarios), creación de metas y objetivos (poner metas personales especificas), seguimiento del progreso hacia el objetivo deseado (monitorear progreso), refuerzo interno o externo para alcanzar el objetivo deseado (recibir motivación automatizada), monitoreo (ingresar datos), refuerzo social al compartir progreso con terceros (compartir progreso por redes sociales) y comparación de resultados con terceros (comparar progreso con otros).

Se analizaron 250 aplicaciones en la tienda Android, bajo la búsqueda de diabetes. La mayoría fueron gratis y 33 tenían un precio promedio de USD $ 5.66, la búsqueda se limitó a aplicaciones para ser usadas por los pacientes, con texto en inglés y que no fuesen dirigidas a ningún mercado por fuera de EU. Se revisaron 25 aplicaciones en las siguientes categorías: más populares gratis, mejor ranking, más populares compradas y mejor ranking compradas. La muestra fue de 126 aplicaciones de las 250 disponibles. El precio promedio de las 25 aplicaciones revisadas fue de USD $3.19.

La última fecha de actualización comprende desde el año 2012 al año 2016. Los resultados muestran que el mayor número de aplicaciones se concentra en la categoría de seguimiento de progreso hacia una meta, nutrición y actividad física. Las aplicaciones compradas tenían dos factores de salud, siendo dieta y actividad física las más comunes y el factor de fidelización más frecuente fue el monitoreo; el precio promedio fue de USD $3.10.

También analizaron la competencia comercial, así como el mercado de las aplicaciones. Se analizaron conceptos de economía comportamental como lo es el efecto de pertenencia, que explica la ventaja de que las aplicaciones sean compradas y no gratuitas, la teoría del encuadre (framing) que ayudaría a crear incentivos ya sean con refuerzo positivo o negativo, diseño amigable (choose architecture) para que los usuarios continúen utilizando la aplicación dada la facilidad en la toma de decisiones debido a que evita el desgaste de escoger entre muchas opciones, y “Emoción” que es reconocer que las emociones afectan las decisiones.

Los incentivos pueden ser tangibles o intangibles, estos son necesarios para que los usuarios continúen utilizando la aplicación por que la gratificación instantánea ayuda a reforzar el cambio comportamental a largo plazo. Las personas responden a incentivos financieros (descuento en primas), sociales (mensajes de texto felicitándolos por su progreso), tangibles (regalos), intangibles (puntos).

De acuerdo al modelo de negocio se consideraron diferentes opciones: inversión de capital, asociación con firma del sector salud, asociación con laboratorio farmacéutico y  se considero que si ninguna de las anteriores funcionaba se debía abandonar el proyecto.

Anexo: Regulaciones de la FDA para aplicaciones móviles

La FDA clasifica las aplicaciones móviles en tres categorías:

1.      Satisfacen la definición de equipos médicos, pero serán reguladas bajo la discreción de la FDA

2.       Son estrictamente reguladas por la FDA

3.      No cumplen la definición de equipos médicos.

La primera categoría está compuesta de aplicaciones móviles que permiten diagnosticar, tratar o prevenir alguna condición médica. Pero la FDA no las regula estrictamente dado al bajo riesgo que estas presentan al público. Algunos ejemplos son: Aplicaciones que graban las conversaciones durante las visitas médicas y envían el link a los pacientes para futuras referencias, aplicaciones que permiten al paciente o cuidador enviar mensajes de alerta o notificaciones de emergencia a las entidades correspondientes, aplicaciones que monitorean la formula medica actual y envían recordatorios a los pacientes para la toma de sus medicamentos, aplicaciones que permite al paciente monitorear su glucosa y otros factores importantes para compartirlos eventualmente con su médico.

La segunda categoría está compuesta por aplicaciones móviles que son consideraras equipos médicos ya que interfieren directamente con el diagnostico o tratamiento de los pacientes. Estas se dividen en cuatro subcategorías. Las que transforman una plataforma móvil en un equipo médico, las que contienen recomendaciones sin compromiso, las que se conectan a un equipo existente para controlar su operación y las que recopilan datos de un equipo existente para monitoreo y análisis continuo de condiciones específicas de los pacientes. Ejemplos, respectivamente son: el electrocardiograma y el estetoscopio eléctrico, sensores conectados a una plataforma móvil para medir parámetros fisiológicos como la actividad eléctrica del cerebro y aplicaciones que miden la saturación de oxígeno en la sangre para diagnosticar enfermedades específicas, aplicaciones móviles que alteran el funcionamiento de una “bomba de infusión” y aplicaciones que calibran, controlan o cambian los ajustes de un implante cochlear, y por ultimo aplicaciones móviles conectadas a monitores cardiacos  que transfieren la información a una estación central para activo monitoreo de los pacientes.

La FDA requiere que se reporte cualquier error o anormalidad en el funcionamiento de las aplicaciones de la segunda categoría y llevar un control exacto de cualquier modificación que se le haga a las mismas.  Además, exige que se siguán los modelos para la manufactura de equipos médicos llamada Regulación de Calidad de Equipos (QS por sus siglas en ingles). Por último, los creadores de estos equipos médicos deben ser registrados anualmente con la FDA y proporcionar una lista del tipo de aplicaciones que están creando.